La bioseguridad es un concepto amplio que implica una serie de medidas orientadas a proteger al personal que trabaja en un programa de control de roedores y que finalmente se debe entender como una porción sustantiva de la doctrina organizacional, encaminada a lograr actitudes y conductas por parte de ese propio personal durante el desempeño de sus actividades.

 

PUNTOS CLAVE

  • En la realización de estudios y control de las poblaciones de roedores, se deberá considerar la permanente exposición a una variedad de riesgos para la salud relacionados con el trabajo. Si bien estas actividades no implican la manipulación o el uso deliberado de patógenos, éstos pueden llegar al trabajador a través del contacto con roedores o sus secreciones, así como con el contacto con objetos y sustancias contaminadas por aquellos. A esto se añade el riesgo representado por el uso de rodenticidas y de insecticidas para el control de ectoparásitos.
  • Las instituciones que realizan trabajos en terreno que involucran muestreo, captura, control, manipulación, procesamiento y/o eliminación de roedores, deben incluir medidas de bioseguridad para el desarrollo de todas las tareas antes mencionadas.
  • Las líneas directrices para un esquema de bioseguridad se deben focalizar en:
- Establecimiento de reglas y estándares de seguridad adecuados.
- Información y formación del personal.
- Control de la aplicación y cumplimiento de las reglas y estándares de seguridad.
- Uso de equipos de protección individual certificados.
- Registro de accidentes y situaciones de trabajo inseguras.
- Control del estado de salud del personal.
- Inmunoprofilaxis

 

Establecimiento de reglas y estándares de seguridad adecuados      

Se establecerán reglas y estándares que deberán proveer las metodologías necesarias para la disminución de los riesgos de exposición causados por errores humanos, uso inadecuado de equipamientos o malas prácticas de trabajos en terreno. Es importante que estas normas sean elaboradas por personal que tenga pleno conocimiento de las actividades que se desarrollan en el área de su incumbencia.

Información y formación del personal 

Para el cumplimiento de las normas de seguridad, es fundamental que los trabajadores logren una toma de conciencia a través de la capacitación y entrenamientos permanentes. Por ello, se deberá realizar en primera instancia una formación teórico-práctica de todo el personal y actualizaciones periódicas que incluyan buenas prácticas de trabajos en terreno, mantenimiento general de los equipos de trabajo, procedimientos de descontaminación y descarte de materiales, procedimientos para emergencias, etc.

En este sentido, es importante garantizar que los trabajadores reciban una formación suficiente y adecuada e información sobre:

  • Los riesgos potenciales para la salud que conciernen a su labor.
  • Las precauciones que deberán tomar para prevenir la exposición a agentes biológicos y químicos.
  • Las disposiciones en materia de higiene.
  • La utilización y empleo de ropa y equipos de protección individual.

Es imprescindible facilitar a todo el personal técnico y auxiliar adiestramiento continuo en estas medidas ya que las practicas incorrectas y los errores pueden invalidar todas las medidas de bioseguridad.

El conocimiento es el elemento más importante que posee una persona para poder desarrollar la percepción de riesgo necesaria para proteger su salud. Se debe garantizar que los trabajadores reciban una formación suficiente y adecuada sobre las medidas de bioseguridad establecidas.

 

Control de la aplicación de las reglas y estándares de seguridad      

La participación de todo el personal en el control de las normas establecidas es fundamental ya que en esencia cada trabajador está obligado a cuidar su propia seguridad y la de sus compañeros, reportando a las autoridades que correspondan sobre actos o condiciones de riesgo en el trabajo. Es importante que cada trabajador desarrolle una actitud crítica hacia los procedimientos establecidos a fin de detectar posibles falencias.

 

Registro de accidentes y situaciones de trabajo inseguras

Un accidente puede ocasionar o no una lesión reconocida en el trabajador o en los que lo rodean; pérdidas de insumos, materiales, deterioro o alteración del ambiente, pérdida de tiempo, entre otros.La principal causa señalada por los trabajadores para no reportar un accidente es que no consideran lo sucedido de suficiente importancia. La accidentalidad es un hecho frecuente en los trabajos de terreno, siendo el accidente con lesión corto-punzante el más frecuente. Si bien el mismo no conlleva importancia por la lesión en sí misma, la potencialidad de la gravedad en cuanto al riesgo biológico de transmisión de patógenos obliga a otorgarle adecuada dimensión.

Todo incidente debe ser informado. Es responsabilidad de todos los trabajadores reportar a quien se establezca actividades o condiciones de trabajo inseguras que pongan en peligro la salud de las personas o puedan contaminar o alterar el entorno.

 

Control del estado de salud del personal    

Los objetivos de esta vigilancia son proveer un medio por el cual se puede realizar una detección temprana de infecciones adquiridas, así como medir la eficacia del equipamiento de protección y de los procedimientos realizados. Se recomienda realizar un examen pre-ocupacional o al momento de la asignación de las actividades de riesgo.

Ya en actividad, todo trabajador que padezca síntomas de enfermedad asociados a alguno de los agentes patógenos presentes o sospechados en la zona, deberá informar a su supervisor inmediato y consultar al médico informando a éste sobre las actividades efectuadas y sobre la posibilidad de enfermar por algún agente transmitido por roedores. El reconocimiento temprano de una enfermedad y la apropiada atención pueden salvar la vida del trabajador.

 

Inmunoprofilaxis   

Entre las medidas específicas indicadas para disminuir los riesgos ocupacionales de los empleados de un programa de control de roedores, las recomendaciones vacunales no pueden estar ausentes. Los criterios para la toma de decisión sobre qué vacunas aplicar al personal deberán contemplar, vacunas aconsejadas por las normas nacionales de vacunación y aquéllas contra los microorganismos patógenos probablemente presentes en el área de trabajo. Deberá considerarse la frecuencia con que los trabajadores se hallan en contacto con los microorganismos, incidencia de infección, la severidad de la enfermedad que pueden causar y la disponibilidad de vacunas inocuas, inmunogénicas y eficaces.