ASPECTOS CONCEPTUALES

El mapa de riesgo es un instrumento que permite representar en forma gráfica la estimación de la presencia y distribución de roedores en el espacio, la susceptibilidad del territorio de verse afectado y la vulnerabilidad de la población humana.

Se consigna aquí el protocolo a seguir para la elaboración de un mapa de riesgo de infestación por roedores en un área definida, emergente de la metodología propuesta.

 

PROTOCOLO

Materiales     

  • Mapas existentes.
  • Rotuladores y lápices de diferentes colores.

 

Procedimiento      

Paso 1. Generar mapas base del área de intervención      

Se solicitará a las autoridades locales y/o a las instituciones o sectores privados con incumbencia en el área de intervención los mapas existentes, ella permitirá obtener una primera aproximación a la división político-administrativa, la distribución espacial de las viviendas y demás elementos antrópicos, la espacialización de arroyos, red de drenajes a cielo abierto y la red de calles y caminos. Sin embargo, en la mayor parte de los casos la información se halla desactualizada. Por esto, mapa en mano, se recomienda constatar la información obtenida a través de la inspección del terreno para efectuar las modificaciones pertinentes en dicho mapa, de acuerdo a lo observado. Si la escala espacial de trabajo fuera muy pequeña, simplemente se construirá un plano de ella.

Al final del paso 1, se deberá contar con un mapa actualizado del área (se requerirán cuatro copias para el proceso central, aunque se aconseja contar con varias más) sobre el que se irán incorporando la mayor parte de las capas de información generadas durante el proceso.

 

Paso 2. Delimitar del área de intervención     

Se deben determinar claramente las fronteras del área de intervención. Los principales criterios de delimitación estarán basados en elementos ambientales y/o en los derivados de las características socioeconómicas y sanitarias de la comunidad humana que la diferencian de las vecinas. Es recomendable para este fin la utilización de barreras como calles con alta circulación vehicular, arroyos, límites de ambientes, etc. Los límites escogidos serán marcados en el mapa de trabajo con rotulador negro.

 

Paso 3. Identificar y delimitar los ambientes y unidades ambientales presentes en área de intervención

Se identificarán y delimitarán los ambientes y unidades ambientales que conforman el área de intervención. Los límites de cada ambiente serán incorporados al mapa de trabajo con rotulador, escogiendo un color para cada ambiente (todas las unidades ambientales de un mismo ambiente tendrán el color del ambiente al que pertenecen).

Se identificarán también los ambientes que rodean al área de intervención. Si un ambiente posee más de una unidad ambiental, cada una de éstas será numerada correlativamente.

Ejemplo:

Si el ambiente pastizal contiene tres unidades ambientales, se las denominará: pastizal 1, pastizal 2 y pastizal 3.

Se recomienda además incluir la ubicación y extensión de los principales elementos ambientales que favorezcan la presencia de roedores: basurales, pastizales u otras fuentes de alimentación y agua. También serán destacados los refugios como construcciones en mal estado y sectores industriales y comerciales que por su actividad o estructura signifiquen polos de atracción. Cada elemento será señalado en el mapa de modo que resulte comprensible. Se sugiere utilizar colores que evoquen al elemento que representan, por ejemplo: verde para pastizales, azul para arroyos, marrón para basurales, etc.

 

Paso 4. Estratificar la densidad de viviendas

La información relevante a incorporar en el mapa será la densidad de viviendas en la unidad espacial escogida (por ejemplo, manzana). Para ello, se establecerá el número máximo de viviendas por cada unidad espacial y se definirá una escala entre 0 y el valor máximo obtenido. El tercio inferior corresponderá a una densidad baja; el tercio central, a una densidad media y el tercio superior, será considerado densidad alta.

Para esta capa de información se empleará un segundo mapa de trabajo que contenga solamente los límites del área de intervención y de las unidades ambientales (respetando los colores originalmente asignados a cada uno de ellos).

Las unidades espaciales de baja densidad de viviendas serán rellenadas con lápiz de color verde. La de densidad media, con lápiz de color amarillo. Y las de densidad alta, con lápiz de color rojo.

 

Paso 5. Registrar los indicios de presencia de roedores y las condiciones ambientales que la propicien     

Esta actividad debe ser vista como una profundización de la información generada en el Paso 3. El insumo para este paso es obtenido de las inspecciones previstas en el marco de la caracterización de las poblaciones de roedores de la fase de preparación.

Para esto, se harán inspecciones en los diferentes sectores del área a fin de registrar valoraciones sobre indicios de presencia de roedores o sobre condiciones ambientales que la propicien. Las inspecciones incluyen la búsqueda en espacios públicos como en un número a establecer en el caso de propiedades privadas, de rastros de roedores (principalmente madrigueras y sendas) y de condiciones ambientales que provean a estos mamíferos de alimento y refugio.

La información será agregada en el mapa principal, escogiendo formas y colores diferentes para cada elemento. Por ejemplo, las madrigueras pueden ser presentadas por un conjunto de pequeños círculos negros, las sendas buscarán reproducir el recorrido real en terreno con líneas de color verde intenso.

Como en todos los pasos del procedimiento, la especificidad de la información relevada será función directa de la escala espacial de trabajo; cuanto menor sea la escala, más detallada será esa información.

 

Paso 6. Estimar la abundancia de roedores mediante trampeos en cada una de las unidades ambientales definidas en el paso 3      

Con el objetivo de proporcionar estimaciones confiables sobre la abundancia de una población de roedores y conocer sus patrones de organización espacial, se establecerán estaciones de muestreo representativas del área, debiéndose colocar al menos una estación de muestreo por unidad ambiental siguiendo la metodología desarrollada en el Protocolo para estimación de infestaciones.

En el mapa principal, se señalará cada estación de muestreo con un círculo de color rojo lo suficientemente grande para escribir dentro de él. Una vez obtenidos los valores de éxito de trampeo de cada estación, serán consignados en el interior del círculo correspondiente.

Luego se estratificarán los resultados estableciendo una escala entre el valor mínimo de éxito de captura obtenido (dejando de lado éxito de captura = 0) y el valor máximo de éxito de captura y se definirá una escala entre el valor mínimo y el valor máximo obtenido. El tercio inferior corresponderá a un riesgo bajo; el tercio central, a un riesgo medio y el tercio superior será considerado riesgo alto.

Se asume que el valor obtenido a partir de cada estación de muestro es representativo de la unidad ambiental que representa. Por lo tanto, las unidades ambientales con valores de éxito de trampeo ubicados en el tercio inferior de la escala será pintadas con lápiz de color verde; las ubicadas en el tercio medio, con lápiz de color amarillo; y las agrupadas en el tercio superior, con lápiz de color rojo. Las unidades ambientales con estaciones sin captura de roedores no serán pintadas, y se las considerará como sectores sin presencia de roedores y sin necesidad de intervención.

 

Paso 7. Indagar acerca de la percepción de la comunidad sobre la presencia de roedores           

Para esta capa de información se empleará un tercer mapa de trabajo que contenga solamente los límites del área de intervención y de las unidades ambientales (respetando los colores originalmente asignado a cada uno de ellos). El insumo para este paso será provisto por las encuestas realizadas en el marco de la caracterización de las poblaciones de roedores de la fase de preparación (ver Protocolo para la realización de encuestas al poblador).

La información a incorporar en el mapa será el porcentual de respuestas positivas en una unidad espacial (por ejemplo, manzana) a la pregunta del cuestionario estandarizado “¿Ve roedores al menos una vez a la semana?”. Para ello, se establecerá el porcentaje máximo de viviendas con respuestas positivas por cada unidad territorial en relación con el total de viviendas encuestas en esa unidad y se definirá una escala general, aplicable a todas las unidades, entre 0 y el valor máximo obtenido. El tercio inferior corresponderá a una estimación de riesgo bajo; el tercio central, a una estimación de riesgo medio y el tercio superior será considerado estimación de riesgo alto.

Las unidades espaciales de riesgo bajo serán pintadas con lápiz de color verde; las de riesgo medio, con lápiz de color amarillo; y las de riesgo alto, con lápiz de color rojo.

 

Paso 8. Analizar la información de modo integrado e identificar los sectores críticos o de alto riesgo           

Se llegará a este paso con tres mapas de trabajo: a) el mapa principal (delimitación de unidades ambientales, elementos ambientales de riesgo, indicios, valores de captura), b) el mapa de densidad de viviendas y c) el mapa de presencia de roedores de acuerdo con la percepción de la comunidad. El análisis simultáneo y comparado de los tres mapas permitirá identificar sectores críticos o de alto riesgo, en los que confluirán varios de los escenarios de riesgo.

Serán considerados sectores de alto riesgo todas las unidades ambientales pintadas en rojo en el mapa y, dentro de ellos, de muy alto riesgo, aquellos que superpongan su color rojo en al menos dos de los tres mapas.

 

Paso 9. Explicar las causas de la abundancia y de la distribución espacial de roedores    

Este paso busca interpretar el significado de la información procesada. Para esto:

  • Establecer cuál es el ambiente con valores de éxito de trampeo más altos.
  • Reflexionar sobre cuáles son las causas de ello (presencia de variables que faciliten la presencia de roedores, población humana presente en ese ambiente, etc.). Se debe recordar que la abundancia de Rattus norvegicus, Rattus rattus y Mus musculus es función directa de la calidad de los recursos que el ambiente les oferta, provista fundamentalmente por la disponibilidad de alimento, agua y refugio.
  • Buscar asociaciones posibles entre la presencia de roedores y las poblaciones humanas.

¿Coincide los valores de éxito de captura con la percepción de la población obtenida a través de las encuestas? ¿Existe relación entre los valores de éxito de captura y los sectores de mayor densidad de viviendas? ¿Hay alguna relación entre los valores de éxito de captura y la situación habitacional/social/económica de la comunidad que habita/frecuenta la unidad ambiental representada por ese valor? ¿Se pueden identificar conductas humanas que favorezcan la presencia de roedores?

  • Buscar información complementaria en la información proporcionada por las encuestas e inspecciones. Revisar los cuestionarios originales de encuestas e inspecciones, particularmente los correspondientes a los sectores de alto y muy alto riesgo.
  • Interrogarse sobre si hay relaciones directas entre los valores de captura y elementos ambientales de riesgo (arroyos, basurales, actividades comerciales/industriales).
  • Examinar las fichas individuales de cada captura para establecer la especie predominante y los nichos de presencia de la especie secundaria.
  • Analizar detenidamente la información incluida en las fichas que pueda contribuir a interpretar la situación general.

Es sumamente importante discutir profundamente con los miembros del equipo y los actores institucionales que pudieran agregar valor a la reflexión.

La interpretación generada debe ser utilizada a nivel decisional para priorizar la intervención de control, siguiendo criterios de interpretación de la dinámica de la utilización del espacio por parte de los roedores, de extensión de los factores de riesgo, gravedad, y vulnerabilidad de la población humana. Esto será determinante para orientar los costos y tiempos de intervención.

El final de este paso es una explicación concluyente de las causas de la situación encontrada. En base a ella, podrá modificarse el mapa de riesgo elaborado en el paso 8. De ser así, este es el momento de construir la versión final.

 

Paso 10. Pronosticar la evolución de la situación encontrada si no se interviene sobre ella

El producto del paso anterior servirá de insumo para analizar las perspectivas o pronóstico sobre la evolución de la situación y de sus consecuencias, si no se interviene.

 

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